23 oct. 2008

Más que un cuento de Fútbol

Erase una vez un joven que vivía con su padre y que le encantaba jugar al fútbol, desde niño vivía solo para jugar su deporte predilecto, todo su tiempo libre lo dedicaba a su gran pasión, no era un jugadorazo, ni muy hábil con el balón, pero comía y respiraba fútbol, estaba en el equipo de su escuela, donde casi siempre durante los partidos estaba en la banca, pero era una excelente persona, además de muy alegre y querido por todos en el equipo, siempre transmitía mucho ánimo, era consecuente con el grupo y gran amigo de todos.

Una vez resultó seleccionado en su equipo para jugar un importante campeonato, aquella noticia alegró mucho a su padre, quien asistía a todos los partidos para darle aliento a su muchacho, él se sentaba en las gradas y durante cada juego, aupaba y animaba al equipo de su hijo, aunque este nunca salía a jugar.

El equipo del muchacho llegó a la gran final del torneo, el joven estaba muy contento y seguía esperando su oportunidad para jugar y aportar algo a su equipo también dentro de la cancha, pero esa mañana, la misma mañana del partido su padre falleció, su entrenador le dió aquella mala noticia y también la tarde libre, le dijo que no asistiera al partido final para que estuviera con su familia en aquel difícil momento.

Termina el primer tiempo de la gran final y el equipo del muchacho perdía 6 goles a 0, les estaban dando un baile y ya estaban resignados a quedarse con el segundo lugar, mientras esto sucedía llego el joven al campo y se dirigió a su entrenador para que por favor le dejara jugar esta vez, que no lo defraudaría, tanto insistió hasta que el entrenador aceptó, lo dejó jugar, más por lástima por lo de su padre o quizás también por la resignación ante aquel marcador.

El chico apenas entro a la cancha empezó a dar espectáculo, asistencias increíbles, pases precisos, no había manera de quitarle el balón, estaba inspirado y anotaba tremendos goles que iban estrechando el marcador, todos estaban incrédulos ante aquel talento nunca antes visto, fue así como empató el partido y en él ultimo minuto se mando un golazo para sentenciar el juego y darle el campeonato a su equipo, el público ovacionaba intensamente al equipo campeón y al joven que fue el héroe de aquella remontada.


Ya un poco más calmados el entrenador aparto al muchacho del grupo, lo felicito y le dijo, "hijo te la comiste! ¿Cómo hiciste para hacer todo eso?"

- El chico miró a su entrenador y le respondió, "mi padre ha muerto esta mañana, pero ¿sabía usted que era ciego? cuando venía a los partidos para alentarme no me veía, hoy es el primer día en que puede verme jugar, y yo le quería demostrar que podía hacerlo".

Ya Hay 4 Comentarios Participa!

Rosana Lamont

Esta buenisimo el cuento del Futbol Ari, de verdad que si, me encantó tanto asi, que casi que lloro, pero me contuve, no queria que se me derramara el maquillaje, ejejjje. Es un mensaje muy bueno para todos los que tenemos un sueño en la vida.

Mariángel

Buen mensaje!!...

PIER BIONNIVELLS

Conmovedor!.
Me ha gustado un montón..
que estes bien.
abrazos.

Birrilly

Brutal bro, muy bueno de verdad.