
Tengo Televisión por cable y eso para algunos puede parecer algo común, algo cotidiano sin mayor relevancia, ya que muchas personas están suscritos y disfrutan de este servicio desde hace muchos años, pero para mi no lo es, ya que desde más) pequeño nunca tuve la suerte de contar con esa avalancha de canales que de mucho se hablaba y que en sus comienzos era accesible solo para oligarcas, aquellos que tenían grandes antenas en los techos de sus casitas, con el tiempo eso cambio y la tv por cable se popularizó o como se dice vulgarmente se
“puteo” y nacieron muchos proveedores que distribuyeron sus “cables” por casi todo el país, a pesar de este “boom” de la televisión por suscripción, a la urbanización populosa
(o barrio) donde crecí,
bueno no crecí mucho, nunca llegó este servicio por diversas razones, muchos mitos rodeaban esta situación de aislamiento, la que más fuerza tomo es que los instaladores eran asaltados en sus funciones, tras lo cual decían
“pa' ya no me meto otra vez ni loco”.
Todo esto contribuyó a mi trauma que hoy me veo en necesidad de contarles, ya que fui criado y educado por
Rctv, Venevisión y VTV siempre bien ayudados por mis Padres, con el tiempo

fueron apoyados en esa ardua tarea por
Televen, canales regionales como
Telecaribe y TVO y más recientemente por
Meridiano TV, un canal deportivo que para mi fue una panacea en potencia, pero con el inconveniente perenne de tener que hacer miles de malabares con antenas y ganchos de alambre para poder ver un partido con algo de calidad, cosa que resultaba casi imposible, ya que en todos los partidos persistía una lluvia incesante que casualmente solo caía en mi tele, por esas tantas razones ese canal nunca prospero en mi hogar, tristemente los canales de siempre le tienen fobia al deporte y mucho más al fútbol.
Así pasaban los años y el panorama no mejoraba, cada día se esforzaron estos canales (y aún lo hacen) por embrutecerme al máximo, la mayor parte del

tiempo me negaba, me esforzaba, luchaba, pero es difícil dar la pelea y aprendí a verlos con sentido crítico, y en el mejor de los casos no verlos y entendí que en mi propio cuarto tenía una caja mágica con todo menos encanto, se aprovecharon de mi insomnio incurable y pase noches tras noches cambiando y cambiando, buscando algo mejor, pero al final siempre conformándome o resignándome con lo menos malo de la
repetitiva, monótona, irrespetuosa, calcada, trivial, gris, simple y mediocre programación.Cuando me tocaba estar en alguna casa donde existía la mágica señal, donde por supuesto para todos es de lo más normal tener 80 canales, cosa que nunca entendí, durante el día no me despegaba de la tele y durante la noche me hacia el dormido para luego mientras todos roncaban, escurrirme hasta el televisor para sumergirme en ese mar de canales viendo todo y viendo nada, hasta la salida del sol y el comienzo de los aburridos infomerciales.
Lo cierto es que después de tantos años me he mudado y estoy incluido en el porcentaje de hogares venezolanos con acceso a televisión por cable, puedo cambiar y cambiar

hasta que me salga un cayo en el dedo, el paquete contratado trae su cuota de basura y superficialidad, pero la esencia radica en las alternativas, puedo ver juegos de fútbol de muchos países, a un chino cocinando, películas clásicas, películas nuevas, series, un triatlón de los simpsons, desnudos sin sentido y hasta tengo Mtv un canal que antes pasaba videos, además de muchos otros buenos, malos y peores canales, también siguen allí mis fieles estaciones nacionales, con ellas me tropiezo mientras hago zapping, cuento con
Globovisión y VTV para saber que nos esta pasando, con
Venevisión y Televen siempre haciendo un buen intento por respetar a la gente pero logrando ese objetivo a medias y por supuesto con el tristemente celebre
Rctv, con el puedo saber lo que es mala calidad, mediocridad exponencial y lo que no nos merecemos ni nosotros, ni nuestros hijos (y no estoy hablando para nada de política), yo defiendo a mi país en muchas cosas, pero en televisión yo paso, estamos graves.

Lo más importante de todos es que cuento con History Channel, Animal Planet, Nat Geo, Discovery Channel y toda una variedad de canales de ese tipo donde abunda la ciencia, la naturaleza, el entrenimiento, el conocimiento y la cultura, de donde puedo absorber algo que me sirva, algo con sustancia, materia prima para expandir los temas de conversación y también la posibilidad de conocer un poco más del mundo en que vivo, así como motivarme a investigar cosas interesantes para publicarlas en mi blog, intención con la cual abrí este espacio y no para como en esta ocasión, estar contando mis traumas, aunque no es tan malo jaja, así que hasta aquí dejo esto porque ya esta bastante largo, el tiempo sin escribir ni publicar nada, además sin internet (pero con cable jeje) hace que se me acumulen muchas ideas en la pensadora de las cuales nacen a veces estos testamentos.